Doña Cuarentena

– Nena! Hay Cuarentena! Tenés que entrar antes de la cena! 

– Pero mamá! La tarde está amena! Y estoy feliz con mi muñeca Azucena! 

– Si no entrás vas ver! Doña Cuarentena se va a ofender! 

– ¿¡Y si se ofende qué pasa!? ¿¡Ya no puedo entrar de nuevo a mi casa!?

– En esta discusión no me derrotas… solo hacé caso y no rompas las “…”  

– Yo solo estaba preguntando. Mamita linda, tampoco es para tanto.

– Es que vieras lo lindo que es hacer caso… si no querés que me enoje, llegó el momento de dar el primer paso.     

– Si tanta es la cosa y no puedo seguir afuera… que venga doña Cuarentena y me lo explique como ella quiera… 

– Pues aquí estoy muchachita mal criada… soy la Cuarentena y si vine es porque estoy enojada… 

– Pues yo también lo estoy mi querida… a nadie le gusta que le digan donde tiene que estar metida… 

– Si vine es por algo, créeme que yo casi nunca salgo. 

– Y bueno explique por qué vino… pero por favor, despacito y con tino. 

– No todo lo que hacíamos estaba bien, tampoco todo estaba mal… lo importante que hay que hacer, es volvernos a ordenar. Aunque no lo hayas podido ver, el mundo se estaba acabando… y esto no es cosa de hoy, es de saber ni cuando. Hace unos días un escuadrón de guerreros invisibles llegó, a darnos tremenda lección que muy duro nos pegó. No éramos tan fuertes como pensábamos, tampoco tan genios como se puede leer en los libros que estudiábamos. Si queremos que nos vuelva a ir bien tendremos que pensar en los demás primero y bajarle un poco al tren, apretar un poco el freno. Primero que nada pensar en los que están en casa, recordar lo bien que juntos se pasa, sentarte más a la mesa, con papá, mamá y tu hermana Teresa. Después de eso en nuestra comunidad pensar, aprender que sin ellos en el camino no se puede avanzar. Y finalmente, no olvidarnos de cada ser vivo del planeta, enseñarnos que estamos todos conectados es de estos guerreros invisibles la meta. 

– Muy interesante, pero volviendo al tema… ¿quién es usted y con qué remo rema? 

– Doña Cuarentena me llamo, previsión es mi apodo. Soy la manera más fácil, de que empiece a solucionarse todo. 

De: Fede Ahunchain. Dedicado a: Izel, Zoe, Clara, Maia, Mila, Mati, Felipe y Julián.

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